ePrivacy and GPDR Cookie Consent by Cookie Consent Lo que esconden las flores | Colaboración

Lo que esconden las flores | Colaboración



(Mayo 2021)
Ilustración por: DreAn Agoo 
Texto por: Paulina  Brcs


***


-Ya te he contado la historia de cuando abrí aquella puerta...- Dice la viejecilla sentada sobre su silla mecedora mientras pone un punto mas a la prenda que tiene entre los estambres de color rosado.

-Lo se abuelita, pero quiero que me la cuentes otra vez.- Habla la nieta detrás de la silla empujando a la abuela para que se mueva mas rápido.

-Acerca tu sillita y te la volveré a contar.- Dice la abuelita dejando a un lado su tejido.

La niña con los pies descalzos mueve la pequeña silla amarilla y la pone frente a la de su abuela.


***

Yo era pequeña, estaba por cumplir siete años tal vez, habíamos recorrido muchos días en barco hasta que llegamos a la costa, el tiempo que pasamos en el mar me había hecho pensar que talvez toda mi vida viviría ahí, entre tiburones y pescados. Pero no fue así, si logre volver a pisar la tierra, aunque era muy diferente a la de mi antigua ciudad. Las playas aquí eran de arena y no de piedras negras.

Una vez llegando comenzamos a caminar, yo estaba cargando mi mochila, mi padre me llevaba de la mano, éramos los dos unos completos desconocidos en este sitio nuevo, pero ahí estábamos dispuestos a presentarnos a la nueva vida que nos esperaba.
Yo me imagina que por fin podría conocer a mi madre, pues mi padre siempre me contó que ella había viajado en un barco justo después de que nací, que ella había tomado un camino muy largo hacia donde solo vivían personas buenas.
Así que algo dentro de mi quería que ese lugar donde mi madre estaba fuera este sitio de arena blanca.

Seguimos andando y llegamos a una casa, la casa era de ladrillos, me gustaba el color, me hacia recordar a mi vieja casa, la puerta estaba entreabierta, y fuera de ella había una pequeña flor amarilla, mis favoritas. Me acerqué a la flor, la observé, la acaricié y me sentí bien sabiendo que en este lugar también habían flores amarillas. Mi sonrisa delatora en el rostro mostró mi alegría.

Caminé hacia dentro de la casa, y ahí había una señora, llevaba puesto un vestido de colores, su rostro era muy sonriente. Mi padre se acercó a ella y le dio las gracias por dejarnos estar en su casa, le acercó unos billetes, la señora los tomó y después ella salió de ahí, al mismo tiempo ella me vio y me guiñó el ojo izquierdo.

La casa estaba vacía, no habían colchones ni camas, pero si había un jardín enorme en el centro, me acerqué a el, y justo en el centro había una flor del mismo color que la que había visto antes, me acerqué a ella, y había una puerta pequeñita justo a un lado de ella, era un puerta muy diminuta, estaba segura que yo podría entrar en ella.  Sin decir nada a mi padre, abrí la puerta, una luz intensa salió de ese pequeño hueco, sentí miedo, pero también sentí ganas de saber que había ahí abajo, así que entré.

Justo puse el primer pie en el sitio y todo cambió, la casa de ladrillos ya no estaba, ahora solo estaba en una especie de cuarto luminoso, caminé con un poco de miedo, hasta que encontré un libro tirado en el piso, de portada de piel negra, las hojas parecían estar desgastadas, vi un poco mas y cuando lo tuve cerca lo levanté, el libro entre mis manos llevaba por titulo. 

"Tu vida esta escrita aquí"

Abrí el libro y en la primer página estaba una foto mía.  Habían fotos desde que era bebe hasta el día de hoy cuando me acerqué a la flor amarilla, incluso estaba la foto de cuando abrí la puerta pequeña , la siguiente foto era donde yo estaba tomando el libro entre las manos. 

Gire la vista hacia la puerta donde había entrado, las plantas aun colgaban por el espacio pequeño de la puertecita. Regresé la vista hacia el libro, y encontré los ojos de un perro negro viéndome fijamente.
Di vuelta a la siguiente página y antes de poder ver la imagen del libro, se me cayó de las manos cuando vi como el perro de la fotografía salía y se quedaba frente a mi.
Empecé a caminar retrocediendo a donde había entrado, sin despegar los ojos del perro.
Sali del sitio, cerré la puerta y la cubrí con una maceta grande.

-¿Papá, tu tienes un libro de tu vida?

-No pequeña, la vida no está escrita.

-¿Y si yo encontrara un libro de mi vida seria bueno leerlo?

-Si quieres saber que va suceder en tu vida, podría ser bueno.

-Yo quiero saber si veré a mi madre.

Mi papa se quedó en silencio, salí del cuarto y fui de nuevo a la puerta pequeña, levanté la maceta, pero la puerta ya no estaba ahí. Extrañamente la puerta había desaparecido. La flor seguía ahí pero la pequeña puerta y el cuarto luminoso ya no estaban.
Volví a poner la maceta una y otra vez para ver si la puerta volvía a parecer, pero no lo había conseguido.

En las madrugadas a menudo escuchaba los ladridos de un perro, y hubo una madrugada en que me levanté de la cama, caminé hasta donde venían los ladrillos, y ahí estaba aquella maceta que siempre cubría el espacio donde había estado alguna vez la pequeña puerta. Me acerqué a ella, moví la maceta y mis ojos no podían creer lo que veían. Ahí estaba de nuevo la puerta pequeña, pero esta vez estaba entreabierta, lo extraño es que no había ninguna luz dentro, se veía todo oscuro.
Mi cobardía pudo mas, volví a colocar la maceta sobre ella y me volví a la cama. 
Esa fue la ultima vez que vi la puerta pequeña, nunca mas la volví a ver, y algo dentro de mi se cuestiona aun que hubiera pasado si hubiera abierto esa puerta.




***



-Abuela, ¿Y no te arrepientes de no haber abierto esa puerta en la madrugada?

-Mucho tiempo me lamenté por no abrir la puerta aquella vez, pensé en que tal vez ese día pude haber sabido sobre mi madre. Pero al paso de los años me di cuenta que no tenia que arrepentirme mas de no haber abierto aquella puerta, de algo estaba segura es que de aquella oscuridad que me mostró la puerta no era capaz de decirme sobre mi madre.

En estos 93 años no he necesitado ningún libro para saber como hacer mi vida, aquí sigo y soy feliz viviendo mi vida sin una guía de como debe ser.
Creo que es mejor si nunca encuentras un libro de tu vida escrita.
Serás mas feliz si vives tu vida con la duda de que va pasar en cada día.

Si un dia te lo encuentras ya decidirás pequeña...



***





PINTURA +  TEXTO

Técnica de la Pintura: Acuarelas
Medidas: 5.8x 8.2 pulgadas


Este texto fue creado especialmente para la ilustración de @belian44  (DreAn Agoo)
y forma parte del bloque de arte colaborativo en Infinitos Mentales.

Gracias DreAn por esta ilustración de vida cotidiana hecha con tanto mimo y detalle, por tu gran amor puesto en este fragmento, y por dejarnos ver un poco de aquello que ven tus ojos.
Esperamos seguir teniéndote por aquí para continuar viendo mas de tu arte.

¡Muchas gracias!

❤💕🙌😍💖
Paulina Brcs

Copyright © Paulina Brcs. Todos los Derechos Reservados
Creadora de InfinitosMentales



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